La monja enana en Perú |
| Las locas, locas, locas aventuras transatlánticas de La monja enana |
El sábado tuvimos la gran decepción del viaje. Nos fuimos tan contentos a Pachacamac, que era uno de los oráculos más importantes de entonces, y ahora es un sitio arqueológico de bastante relumbrón. Total, que llegamos hasta las puertas la mar de emocionados y resulta que estaba cerrado… porque era el día del trabajo. Así que nos acercamos a la valla, tomamos un par de fotos (en plan patético) y regresamos a Lima. Por lo menos estaba relativamente cerca y como volvimos pronto, pudimos ver las ofrendas a San Francisco.
La tarde resultó bastante surrealista, ya que acabamos en casa de uno de los organizadores (Gracias, Alfredo) escuchando música ligera (Perales, El puma, Mocedades, …) y comentando la jugada entre tragos de algarrobina. Para rematar el día, nos fuimos al concierto de Anything box y Moenia.